Todos hemos sufrido heridas en la piel: desde cortaduras hasta raspaduras por caídas. A pesar de su frecuencia, no todos conocemos o damos el cuidado correcto al momento de tratarlas, lo cual incide directamente en el éxito del proceso de curación y cicatrización.
Antes de explicar cuáles son los cuidados básicos en las heridas en la piel, es importante conocer exactamente qué son y qué implican. La piel es el órgano más grande del cuerpo y su principal función es proteger al organismo de factores externos. Las heridas son roturas o perforaciones de la piel y el peligro que conllevan subyace en que a través de estas aberturas pueden ingresar bacterias, microbios y otros elementos que pueden ser dañinos o peligrosos para nuestro cuerpo.
Existen varios signos de alerta con los que podemos reconocer la presencia de factores externos que sean perjudiciales o que hayan podido causar una infección:
- Presencia de fiebre y/o inflamación de los ganglios.
- Aumento de dolor en la herida.
- Hinchazón alrededor de la herida.
- Supuración de sangre o pus.
- Mal olor proveniente de la herida.
- Signos de deshidratación.
En estos casos es muy importante acudir con un especialista de la salud para que se realice un diagnóstico correcto y se proceda con un tratamiento que combata eficazmente los síntomas.
Para evitar llegar a este punto, la clave está en la prevención y en el tratamiento adecuado de las heridas, por eso queremos compartir con vos parte de los cuidados que debés tener a la hora de curar tus heridas para que estas logren sanar de la mejor forma posible.
En primer lugar, la limpieza es fundamental ;tanto para la herida como para su manipulación. Debés lavar y desinfectar tus manos para evitar el ingreso de cualquier agente. Posteriormente, limpiá la herida con suero fisiológico o con agua y jabón neutro. Finalmente, secá cuidadosamente con una gasa estéril.
El segundo paso es la desinfección. Te recomendamos el uso de coadyuvantes para la curación como Microdacyn® de laboratorios Sanfer, cuya poderosa acción antiséptica actúa de forma eficaz en las superficies cutáneas y subcutáneas.
Microdacyn® no arde al aplicar, es seguro para toda la familia, no mancha y tiene una acción rápida que brinda la humectación necesaria para rehidratar los tejidos y facilitar el proceso de desbridación.
Como último paso, protegé tu herida. En caso de ser necesario, colocá una curita, una gasa o una compresa. Debés estar muy pendiente de que el vendaje que utilicés esté limpio y seco. Si este se moja o se ensucia, es importante que lo cambiés.
Tomá en cuenta además que el proceso de sanación también dependerá de factores como la edad, la ingesta de medicamentos, el tipo de alimentación, enfermedades cardiovasculares y neuropatías.
Recordá repasar nuestro Fischel Live para que al lado de la Dra. Danitza Orlich Wolf, podás conocer más sobre el correcto manejo de las heridas.
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