El antes:
En esta época del año es importantísimo adaptar el tratamiento tópico en cuanto a texturas y formulación de los productos, a un clima con más temperatura: es aconsejable utilizar formulaciones más ligeras y líquidas, para así no saturar la piel con aceites.
Y aunque en vacaciones siempre nos olvidamos de horarios, plannings y demás elementos que estructuran nuestras jornadas durante el resto del año, hay una que se debe seguir respetando al pie de la letra y con mayor razón: y es la rutina de cuidado facial para el día y la noche.
El esquema de rutina diaria recomendado es el siguiente: limpieza + serum (se pueden mezclar dos tipos de serums, según las necesidades de la piel) + hidratante + filtro solar (absolutamente irremplazable). En cuanto a la rutina nocturna, es más sencilla pero igual de obligatoriedad: limpieza + serum.
Chequeá aquí las opciones de serums: cliqueá aquí
Hidratantes faciales: hacé clic aquí
Protectores solares: conocelos aquí
El después:
Se requiere devolver la hidratación perdida ¡Y más!
La fotoprotección debe acompañarse siempre de una reparación después de la exposición solar, y también de una hidratación intensa y diaria. El aloe vera es una excelente opción para reparar la piel después de la playa o la piscina. Y durante todo el verano, mañana y noche, hay que intensificar la hidratación con un buen producto hidratante.
Chequeá esta lista: clic aquí
¿Qué otro consejo de protección conocés?