La vitamina D es necesaria para el crecimiento óseo adecuado, además, es esencial para la absorción de calcio y para la regulación de los niveles de calcio y fósforo en el cuerpo. Como resultado, la vitamina D promueve huesos y dientes sanos. Gracias a que favorece la absorción de calcio, va a resultar beneficiosa para el correcto funcionamiento del sistema nervioso central, ya que el calcio resulta necesario para la correcta transmisión de los impulsos nerviosos y las contracciones musculares.